Cap. 01 - El comienzo del fin: X años atrás

domingo 31 de agosto de 2008

Ha pasado mucho tiempo, ya no recuerdo cuanto pero sigo sintiendo este dolor, el dolor de haber terminado con mi propia vida...

(cuando vivía)
Desde que nací pensé que el mundo no estaba echo para mí, no sabio como afrontar la vida, no sabia vivir. Siempre estuve solo, bueno no siempre, conocí personas increíbles unas lejos otras cerca, algunas queridas otras amadas. Esta fue mi perdición este fue el comienzo de me mi muerte en vida ya que nunca tuve el valor de hacer nada ni decir nada, de todos modos este siempre creí que el mundo en el que vivía no era un lugar en el que quisiera vivir, será por eso que decidí acabar con todo, jeje con todo eso creía yo...

(sociedad de almas)
Me desperté... casi no podría abrir los ojos, la luz me hacia demasiado daño casi como si hubiera vivido toda la vida en la más oscura sombra. Lo último que recordaba era una mariposa negra como la muerte y un joven... "samurai” (no lo comprendo) con el pelo oscuro y un brazo teñido por un símbolo, un clan... -Shiba retumba en mi cabeza-, Nejibana golpea mi frente.
Por fin tras varios minutos puedo abrir mis ojos, estoy rodeado de niños con harapientas ropas hurgando en mi hakama?, ¿De dónde a salido esta ropa?:
- niños dejadme en paz - al echar la mano a mi costado (buscando mis bolsillos O_0) descubro que bajo mi obi (obi donde e aprendido esa palabra) asoma un pequeño mango - que es esto -, al tirar descubro una pequeña espada muy parecida a una katana...
- es un kodachi - digo sorprendido.
- no te preocupes yo te acompaño.
- aaaahhhhh!!!! - grito sorprendido, - quien a dicho eso - pero a mi alrededor no se oye mas que el bullicio de los transeúntes, todos con vestimenta similares, mas bien gente pobre.

El nombre de shiba seguía rondado mi cabeza mientras me habituaba a mi nueva situación, no recordaba que fuera de allí, pero tampoco e otro sitio.

(tiempo después)
No se el tiempo que llevo aquí. He estado de aquí para allá trabajando en lo que mayormente me dejaban y viviendo con una familia a la cual ayudaba con el alquiler.
Yendo al mercado a comprar la comida para los niños de la casa veo algo que mis ojos no pueden entender, aquella marca, la primera cosa que recordaba desde que estaba aquí para mi sorpresa era portada por un nombre no muy joven con actitud pasota y mal hablado. Yo pensé para mi que solo quería un poco de juerga.
Me dirigí hacia el y le agarre del brazo de una forma un poco brusca la verdad, tenia que saber mas de ese símbolo. al girarle lo primero que hizo fue empujarme, cuando yo iba a coger mi kodachi para defenderme de posibles represalias el la piso lo haciendo que la volviera a envainar:
- baka, baka, baka - al mismo tiempo que me pegaba con un absurdo abanico de papel.
- ¿porque llevas ese símbolo en el brazo?, yo lo q visto antes en un hombre de pelo oscuro...
- lo verías en mi hermano, mejor dicho en mi difunto hermano.
- muerto, ¿cómo?
- lo mato un shinigami
- ¿shinigami?, Qué es eso, no lo entiendo, explícate mejor.
- pero donde has estado todo este tiempo chaval, los shinigamis manejan el cotarro aquí en el mundo de los espíritus y os protegen en el real, de todos modos no le voy a dar explicaciones a alguien como tu. (el miembro de la familia Shiba sigue su camino)

Así que shinigamis dioses de la muerte, -un flash cruza su mente- en el mundo de los espiritus, que quiso decir no será... (por fin lo entendió, estaba muerto por eso solo tenia recuerdos desde aquel día).

Después de unos días de reflexión estaba casi decidido que lo que quería era ayudar, ya que en vida no había sido capaz ahora a lo mejor lo conseguiría.

(a los pocos días)
un estruendo azota el barrio, la gente corre en todas direcciones y se oculta, yo porsiacaso me escondo detrás e un viejo barril usado ahora para tirar la basura.
- Ken-chan creo que esta por aquí. ¿No sentiste antes su riatsu?
- otra vez me has vuelto ha hacer perder el tiempo, nunca cambiaras...
- mientras él reniega ella ríe frágilmente como una niña de solo unos años de edad haría.
Asombrado levanto ligeramente la cabeza por encima del barril, cuando en ese preciso instante vuelco a oír la grácil voz que una vez escuche perdiendo el equilibrio y tarando el barril.
El hombre grande como un coloso me miro y sin mediar palabra abalanzó su espada sobre mí. Sin saber como o por gracia de que destino me vi cuando nuevamente abrí los ojos defendiéndome con mi kodachi, luego pensé que no aguantaría mucho más. Me retire lateralmente deslizando mi única defensa por su maltrecha espada, aquel movimiento me hizo sentir bastante cansado. Cuando me aleje lo suficiente como para respirar él rió con saña, desprecio y lo que parecía alegría:
- ¿Ken-chan, Ken-chan - grito la niña -eso no es el shikai?
- si pequeña dijo él, con esto me voy a divertir. Por favor chico no me decepciones.
Antes de poderme dar cuenta, la tenia encima. Por los pelos conseguí defenderme y salvar mi vida gracias a aquel arma, lo único que esta vez era distinto, su arma me cortó sin tocar mi piel. Ejercía demasiada presión sobre mí como para aguantar mas sus arremetidas.
Lo sentí, lo puede sentir, sabia que el próximo golpe rompería mi defensa. Su espada se fue clavando y rasgando como papel mi kodachi, tiempo que se hizo eterno ante mis ojos pero que me sirvieron para oír una voz en mi interior:
- no te preocupes yo te protegeré, susurra mi nombre
- ¡¡que susurre tu nombre, si ni siquiera te veo He!!, porque e dicho eso
- un poco mas, ya no queda tiempo...
- he, he, he, heca, Hecate!!
Ante el se formo un enorme escudo de un negro intenso con los bordes plateados y el dibujo de una bella joven tornada en la oscuridad. El fiero golpe asestado por Kempachi rebota en el enorme escudo haciendo replicar a este como un canto de dulce voz.
- Wwwwwwiiiii!!!!, Ken-chan se a podido divertir- dijo la pequeña.
Mientras el hombre mira iracundo el escudo hasta que de repente se empezó a reír. En el momento en el hombre guardo su espada el escudo desapareció en una luz dentro de mi pecho tornando en mis manos en vendas de lucha.
- Ya veo que tienes tu propia zampakuto y además liberada.
- Zampakuto?, Liberada?...
- Ya lo veras por el camino ahora es el momento de ir al cuartel del 11ª Escuadrón y ponerte una ropa mas apropiada para los shinigamis.
- No lo entiendo que quieres decir...
- Ken-chan - dijo la niña - no los buscas con muchas luces...
- (zorra) dije en susurros
- Soy Zaraki Kempachi taichô de la 11ª División del Seretei, y ella es...
- Ken-chan me presento yo sola... (mala cara de Kempachi), soy Kusajishi Yachiru fukutaichô, bienvenido maki-san
- Maki- san, perdona tengo nombre, son Hunagy.
- Yachiru: Hunagy a secas? Y tu apellido?
- Hunagy: No tengo, no lo recuerdo... me duele la cabeza cuando pienso en ciertas cosas.
- Kempachi: No es el momento de hablar, sígueme.

Atravesé una enorme puerta, lo que había detrás pronto lo descubriría.
- Kempachi: cruzaremos por el patio de entrenamiento para que veas lo que la gente suele tener que hacer para unirse a un escuadrón, por cierto somos 13 en total, y en el nuestro solo se permiten shikais de fuerza bruta.
- Hunagy: que esta haciendo esa chica? (de lejos escuche ¡Hadô 31º ! ¡Shakkahô!)
- Kempachi: Son ridículos conjuros que no toleramos en nuestro escuadrón.
(me vi atraído por ese poder y no solo yo, Hecate me susurraba que no lo olvidara)
- Hunagy: y ella quien es?
- Kempachi: seguramente una de esas, Yachiru como las llamas?
- Yachiru: suinito-dan??
- Kempachi: eso, eso, no las des importancia.
(bueno supongo que era información suficiente como para buscarla y preguntarla mas sobre ese arte mágico)

- Taichô, a quien traes hay?
- Kempachi: en nuevo miembro tiene una zampakuto interesante. Llevadle a los baños y darle ropa nueva.
- Espero que te guste el saque...

STUZUKU...

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada